La sociedad transforma la educación, ya que es la sociedad la
que sabe que necesita, ahora bien la dificultad es que la sociedad cree que el
saber es los conocimientos teórico, y resulta que el saber son las prácticas,
las creencias, los mitos, los valores,
producir, qué hacemos aquí, cómo nos relacionamos con los demás, en fin todo,
aunque de generación en generación, no nos pasamos todo el conocimiento, ya que
no todas las experiencias, vale la pena enseñarlas.
Las grandes transformaciones sociales se dan cuando se
plantea el interrogante qué sabemos y qué queremos enseñar. El currículo
contienen no solo contenidos académicos, hecho de partes, que limitan el
conocimiento, sino que es un construir de conocimientos, que la sociedad es
consciente que se necesitan, la sociedad debe autodefinir sus necesidades
educativas, ahora, el problema es que los educadores saben de pedagogía, pero
no saben de educación, y los problemas educativos, deben organizarse desde la
educación, la didáctica, son los métodos que facilitan conseguir el
conocimiento, es transformar los saberes, para apropiarlos de forma masiva.
Las experiencias educativas deben poderse masificar, cotizar
y distribuir, de lo contrario son inútiles.
El escalafón, es una limitante a la educación ya que los
maestros pasamos a convertirnos en
educadores, nos limitaron a ser unos simples transmisores de contenido, que
dictamos clase, un maestro genera condiciones de aprendizaje, un educador
cumple con funciones administrativas, un maestro es creador de aprendizaje,
para aprender es necesario la motivación y el método, y eso lo tiene un
maestro, y de esta forma él toma los contenidos, los cuales están en la red y
los lleva de forma interesante al alumno, los transforma para convertirlos en
algo que despierte interés y motive el aprendizaje.
Ahora bien nuestro sistema educativo se basa en la sospecha,
vigilamos, al alumno, en los descansos, en los salones, en los exámenes, les
hacemos confiar en la memoria, los atemorizamos y en últimas los llevamos a la
trampa, porque nos da miedo a los maestros usar pruebas de libro abierto, de
buscar resolver problemas, de usar los recursos en nuestro entorno, para
solucionar las pruebas y para apropiar conocimiento, luego de que nuestros
alumnos pasan por un sistema educativo basado en la sospecha, los alumnos se
convierten en lo que la sociedad crítica: gente que busca la trampa para lograr
las cosas, peor aún el maestro también es víctima de la sospecha, es vigilado,
se le limita, se le llena de papeleos para supervisarlo, y así limitarlo en su
creatividad.
Los maestros debemos poder garantizar, el clima en el aula,
el aula debe ser un espacio de tranquilidad que permita realizar preguntas con
confianza, de las cuales se pueda aprender, se deben generar espacios donde se
eleven los niveles de lectura y escritura, es decir que se amplié el código
lingüístico, recordando lo que dice Wilheim, los límites de mi lenguaje son los
límites de mi mundo.
La educación debe ser capaz de usar la cultura de los medios
en el aprendizaje.
Ahora el problema de la formación de maestros en Colombia,
es que se invierte más en infraestructura, y muy poco en investigación, de ahí
que los maestros, salimos sin saber generar transacciones positivas, de
aprendizaje, no resolvemos problemas, ni enseñamos a resolverlos, porque no nos
enfocaron a saber detectar problemas y buscar solucionarlos. No nos enseñan a generar contextos ni
ambientes de aprendizajes, ya que enseñamos en Colombia, con paisajes de
África, con muñecos de Estados Unidos, con teorías de aprendizaje hechas para
otros, nuestros salones no se decoran para el aprendizaje, no se contextualizan
para la asignatura que se enseña, simplemente se decora, sin tener presente que
la decoración aporte al aprendizaje de los niños, nuestros salones no son aptos para generar
transacciones, son carentes de
personalidad, los salones son simples o sobrecargados, los colegios son
cuadrados, en ocasiones con arquitectura de panóptico, otros son cerrados, y
carentes de espacio, en general nuestros colegios carecen de estética.
Parte de nuestro currículo oculto es que las asignaturas
importantes las ponemos en las primeras horas, y las asignaturas de arte,
literatura, filosofía, religión, gimnasia se dejan para las ultimas horas, y
suelen ser las asignaturas en las que se pierden más clases.
Otra carencia de los colegios es la falta de Good Will,
muchos colegios no tienen historia, solo saben castigar pero no estimular las
emociones, además hemos alejado a los estudiantes de los barrios, pero en la
nueva cultura, los colegios se sacaron de los barrios, y los jóvenes están
solos sin el regulamiento de los adultos y quedan expuestos a adultos que los
agredan pero además están expuestos a una inmensa soledad.
El currículo se compone de espacio físico, del concepto de
tiempo, del entorno y tradición de la institución, de recursos, de motivación,
de contenidos, de secuencias, de sistema de premios y castigos, de recompensa
social, de convivencia.
La disciplina no la vemos como una forma de ganar libertad
sino con control, limitación, inducimos aprendizajes y conductas.
No generamos unidad espiritual y por eso no hay unidad
política.
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