MAQUIAVELO, N., El príncipe, XVIII
Estando,
por tanto, un príncipe obligado a saber utilizar correctamente la bestia, debe
elegir entre ellas la zorra y el león, porque el león no se protege de las
trampas ni la zorra de los lobos. Es necesario, por tanto, ser zorra para
conocer las trampas y león para amedrantar a los lobos. Los que solamente hacen
de león no saben lo que se llevan entre manos. No puede, por tanto, un señor
prudente -ni debe- guardar fidelidad a su palabra cuando tal fidelidad se
vuelve en contra suya y han desaparecido los motivos que determinaron su
promesa. Si los hombres fueran todos buenos, este precepto no sería correcto,
pero -puesto que son malos y no te guardarían a ti su palabra- tú tampoco
tienes por qué guardarles la tuya. Además, jamás faltaron a un príncipe razones
legítimas con las que disfrazar la violación de sus promesas. Se podría dar de
esto infinitos ejemplos modernos y mostrar cuántas paces, cuantas promesas han
permanecido sin ratificar y estériles por la infidelidad de los príncipes; y
quien ha sabido hacer mejor la zorra ha salido mejor librado. Pero es necesario
saber colorear bien esta naturaleza y ser un gran simulador y disimulador: y
los hombres son tan simples y se someten hasta tal punto a las necesidades
presentes, que el que engaña encontrará siempre quien se deje engañar (...).
No es,
por tanto, necesario a un príncipe poseer todas las cualidades anteriormente
mencionadas, pero es muy necesario que parezca tenerlas. E incluso me atreveré
a decir que si se las tiene y se las observa siempre son perjudiciales, pero si
aparenta tenerlas son útiles; por ejemplo: parecer clemente, leal, humano,
íntegro, devoto, y serlo, pero tener el ánimo predispuesto de tal manera que si
es necesario no serlo, puedas y sepas adoptar la cualidad contraria. Y se ha de
tener en cuenta que un príncipe -y especialmente un príncipe nuevo- no puede
observar todas aquellas cosas por las cuales los hombres son tenidos por
buenos, pues a menudo se ve obligado, para conservar su Estado, a actuar contra
la fe, contra la caridad, contra la humanidad, contra la religión. Por eso
necesita tener un ánimo dispuesto a moverse según le exigen los vientos y las
variaciones de la fortuna y, como ya dije anteriormente, a no alejarse del
bien, si puede, pero a saber entrar en el mal si se ve obligado.
Debe,
por tanto, un príncipe tener gran cuidado de que no le salga jamás de la boca
cosa alguna que no esté llena de las cinco cualidades que acabamos de señalar y
ha de parecer, al que lo mira y escucha, todo clemente, todo fe, todo integridad,
todo religión. Y no hay cosa más necesaria de aparentar que se tiene esta
última cualidad, pues en general los hombres juzgan más por los ojos que por
las manos ya que a todos es dado ver, pero palpar a pocos: cada uno ve lo que
pareces, pero pocos palpan lo que eres y estos pocos no se atreven a
enfrentarse a la opinión de muchos, que tienen además la autoridad del Estado
para defenderlos. Además, en las acciones de todos los hombres y especialmente
de los príncipes, donde no hay tribunal al que recurrir, se atiende al fin.
Trate, pues, un príncipe de vencer y conservar su Estado y los medios siempre
serán juzgados honrosos y ensalzados por todos, pues el vulgo se deja seducir
por las apariencias y por el resultado final de las cosas, y en el mundo no hay
más que vulgo"
1. Nicolás Maquiavélico realizó su obra en una época marcada por
inestabilidades sociales y políticas, en la que se buscaba conseguir un método
efectivo, para intervenir todos los problemas de ese tiempo. En su pensamiento
un gobernante debería utilizar todos los medios disponibles a su alcance, sin
limitarse por la moral o la ética, todo esto con el objetivo de conseguir una
meta, para él lo único importante es el poder. Cuál de las siguientes frases es
la que mejor contraargumenta el pensamiento de Maquiavelo:
a) La política es una actividad
comprometida, una acción complicada en la que inciden muy diversas y muy
diferentes circunstancias.
b) Existen políticos que buscan por
encima de todo lograr y mantener cargos. Personas que quieren vivir de la
política y a cualquier precio se mantienen ahí. Con este fin van tejiendo una
red de colaboradores y favorecidos amparados por su poder. Sus leales a la vez
que les mantienen aseguran su pequeña o grande cuota de poder.
c) Hay que estar en la política para
hacer política humanista. Arriba, en el filo, en la inadvertida sombra. Más o
menos tiempo. Hay que estar ahí para decidir.
d) Otros son políticos anónimos.
Precisamente por eso les dejan trabajar. Están a la sombra escribiendo y
preparando documentos que otros presentan en los foros públicos y en los medios
de comunicación. Esas personas anónimas no se ven y sin embargo están ahí.
2. De las siguientes frases cuál representa fielmente el pensamiento moral
social de la iglesia.
a) El hombre ha nacido en sociedad.
Él ya no encuentra la naturaleza enteramente salvaje, sino preparada de
diversas maneras para sus diversos fines.
b) Es la naturaleza del hombre lo
que le hace sociable; son nuestras comunes miserias las que inclinan nuestros
corazones a la humanidad.
c) El Estado lo es todo, el
individuo, nada.
d) Una estructura social de orden
superior no debe interferir en la vida interna de un grupo social de orden
inferior, privándola de sus competencias, sino que más bien debe sostenerla en
caso de necesidad y ayudarla a coordinar su acción con la de los demás
componentes sociales, con miras al bien común.
3. Si los hombres fueran todos buenos, este precepto no sería correcto,
pero -puesto que son malos y no te guardarían a ti su palabra- tú tampoco
tienes por qué guardarles la tuya. Esta afirmación va en contra del principio
del evangelio que dice:
a) Si ustedes que son malos saben
dar cosas buenas a sus hijos, cuánto más vuestro Padre que está en el cielo.
b) Perdónanos como perdonamos a
quienes nos ofenden.
c) Que tu mano derecha no se enteré
de lo que hace la izquierda.
d) “Si he hablado mal, da
testimonio de lo que he hablado mal; pero si hablé bien, ¿por qué Me pegas?”
4.
Con
respecto al pensamiento de Maquiavelo, y la historia que nos dan los evangelios
se puede decir que Jesús fue:
a) Un luchador por la liberación
del dominio romano del pueblo judío, el ideal de príncipe de Maquiavelo.
b) Jesús recomienda a sus
discípulos que quien no tenga espada, venda su capa y se compre una, (Lc.
22:36-38) es decir que hace una apología a la violencia, y búsqueda de poder,
como el perfecto príncipe de Maquiavelo.
c) Vuelve tu espada a su lugar;
porque todos los que tomen espada, a espada perecerán, (Mt, 26-52) es decir
invita a la no violencia, con lo cual no es muestra de un líder político, menos
de un príncipe.
d) Respondiendo Jesús, les dijo: Dad a César lo
que es de César, y a Dios lo que es de Dios” (Mc. 12:17). Muestra que le
preocupan las situaciones políticas y de la comunidad, pero también las cosas
espirituales, es decir cumple con el ideal de príncipe que conoce a su pueblo,
y muestra ser todo clemente, todo fe,
todo integridad, todo religión.
5. En la carta a los Romanos san pablo dice: Porque los magistrados no
están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo” (Ro. 13:3), esto
significa que la labor apostólica se enfoca en entender que:
a) Los gobiernos no han sido
establecidos por Dios y están sólo para velar por la propiedad privada de los
ciudadanos.
b) Los gobiernos han sido
establecidos únicamente por Dios para promover el bien y proteger al pueblo.
c) La obediencia a los gobernantes
debe tener límites, como lo demuestra San Pablo, al escapar del rey Aretas,
descolgándose en un canasto por un muro.
d) El rechazo de Pablo a obedecer a
tales gobiernos es incompatible con la creencia de que las autoridades
superiores han sido establecidas por Dios.