miércoles, 1 de marzo de 2017

 MAQUIAVELO, N., El príncipe, XVIII
Estando, por tanto, un príncipe obligado a saber utilizar correctamente la bestia, debe elegir entre ellas la zorra y el león, porque el león no se protege de las trampas ni la zorra de los lobos. Es necesario, por tanto, ser zorra para conocer las trampas y león para amedrantar a los lobos. Los que solamente hacen de león no saben lo que se llevan entre manos. No puede, por tanto, un señor prudente -ni debe- guardar fidelidad a su palabra cuando tal fidelidad se vuelve en contra suya y han desaparecido los motivos que determinaron su promesa. Si los hombres fueran todos buenos, este precepto no sería correcto, pero -puesto que son malos y no te guardarían a ti su palabra- tú tampoco tienes por qué guardarles la tuya. Además, jamás faltaron a un príncipe razones legítimas con las que disfrazar la violación de sus promesas. Se podría dar de esto infinitos ejemplos modernos y mostrar cuántas paces, cuantas promesas han permanecido sin ratificar y estériles por la infidelidad de los príncipes; y quien ha sabido hacer mejor la zorra ha salido mejor librado. Pero es necesario saber colorear bien esta naturaleza y ser un gran simulador y disimulador: y los hombres son tan simples y se someten hasta tal punto a las necesidades presentes, que el que engaña encontrará siempre quien se deje engañar (...).
No es, por tanto, necesario a un príncipe poseer todas las cualidades anteriormente mencionadas, pero es muy necesario que parezca tenerlas. E incluso me atreveré a decir que si se las tiene y se las observa siempre son perjudiciales, pero si aparenta tenerlas son útiles; por ejemplo: parecer clemente, leal, humano, íntegro, devoto, y serlo, pero tener el ánimo predispuesto de tal manera que si es necesario no serlo, puedas y sepas adoptar la cualidad contraria. Y se ha de tener en cuenta que un príncipe -y especialmente un príncipe nuevo- no puede observar todas aquellas cosas por las cuales los hombres son tenidos por buenos, pues a menudo se ve obligado, para conservar su Estado, a actuar contra la fe, contra la caridad, contra la humanidad, contra la religión. Por eso necesita tener un ánimo dispuesto a moverse según le exigen los vientos y las variaciones de la fortuna y, como ya dije anteriormente, a no alejarse del bien, si puede, pero a saber entrar en el mal si se ve obligado.
Debe, por tanto, un príncipe tener gran cuidado de que no le salga jamás de la boca cosa alguna que no esté llena de las cinco cualidades que acabamos de señalar y ha de parecer, al que lo mira y escucha, todo clemente, todo fe, todo integridad, todo religión. Y no hay cosa más necesaria de aparentar que se tiene esta última cualidad, pues en general los hombres juzgan más por los ojos que por las manos ya que a todos es dado ver, pero palpar a pocos: cada uno ve lo que pareces, pero pocos palpan lo que eres y estos pocos no se atreven a enfrentarse a la opinión de muchos, que tienen además la autoridad del Estado para defenderlos. Además, en las acciones de todos los hombres y especialmente de los príncipes, donde no hay tribunal al que recurrir, se atiende al fin. Trate, pues, un príncipe de vencer y conservar su Estado y los medios siempre serán juzgados honrosos y ensalzados por todos, pues el vulgo se deja seducir por las apariencias y por el resultado final de las cosas, y en el mundo no hay más que vulgo"


1.       Nicolás Maquiavélico realizó su obra en una época marcada por inestabilidades sociales y políticas, en la que se buscaba conseguir un método efectivo, para intervenir todos los problemas de ese tiempo. En su pensamiento un gobernante debería utilizar todos los medios disponibles a su alcance, sin limitarse por la moral o la ética, todo esto con el objetivo de conseguir una meta, para él lo único importante es el poder. Cuál de las siguientes frases es la que mejor contraargumenta el pensamiento de Maquiavelo:
a)      La política es una actividad comprometida, una acción complicada en la que inciden muy diversas y muy diferentes circunstancias.
b)      Existen políticos que buscan por encima de todo lograr y mantener cargos. Personas que quieren vivir de la política y a cualquier precio se mantienen ahí. Con este fin van tejiendo una red de colaboradores y favorecidos amparados por su poder. Sus leales a la vez que les mantienen aseguran su pequeña o grande cuota de poder.             
c)       Hay que estar en la política para hacer política humanista. Arriba, en el filo, en la inadvertida sombra. Más o menos tiempo. Hay que estar ahí para decidir.
d)      Otros son políticos anónimos. Precisamente por eso les dejan trabajar. Están a la sombra escribiendo y preparando documentos que otros presentan en los foros públicos y en los medios de comunicación. Esas personas anónimas no se ven y sin embargo están ahí.
2.       De las siguientes frases cuál representa fielmente el pensamiento moral social de la iglesia.
a)      El hombre ha nacido en sociedad. Él ya no encuentra la naturaleza enteramente salvaje, sino preparada de diversas maneras para sus diversos fines.
b)      Es la naturaleza del hombre lo que le hace sociable; son nuestras comunes miserias las que inclinan nuestros corazones a la humanidad.
c)       El Estado lo es todo, el individuo, nada.
d)      Una estructura social de orden superior no debe interferir en la vida interna de un grupo social de orden inferior, privándola de sus competencias, sino que más bien debe sostenerla en caso de necesidad y ayudarla a coordinar su acción con la de los demás componentes sociales, con miras al bien común.

3.       Si los hombres fueran todos buenos, este precepto no sería correcto, pero -puesto que son malos y no te guardarían a ti su palabra- tú tampoco tienes por qué guardarles la tuya. Esta afirmación va en contra del principio del evangelio que dice:
a)      Si ustedes que son malos saben dar cosas buenas a sus hijos, cuánto más vuestro Padre que está en el cielo.
b)      Perdónanos como perdonamos a quienes nos ofenden.
c)       Que tu mano derecha no se enteré de lo que hace la izquierda.
d)      “Si he hablado mal, da testimonio de lo que he hablado mal; pero si hablé bien, ¿por qué Me pegas?”

4.       Con respecto al pensamiento de Maquiavelo, y la historia que nos dan los evangelios se puede decir que Jesús fue:
a)      Un luchador por la liberación del dominio romano del pueblo judío, el ideal de príncipe de Maquiavelo.
b)      Jesús recomienda a sus discípulos que quien no tenga espada, venda su capa y se compre una, (Lc. 22:36-38) es decir que hace una apología a la violencia, y búsqueda de poder, como el perfecto príncipe de Maquiavelo.
c)       Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán, (Mt, 26-52) es decir invita a la no violencia, con lo cual no es muestra de un líder político, menos de un príncipe.
d)       Respondiendo Jesús, les dijo: Dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios” (Mc. 12:17). Muestra que le preocupan las situaciones políticas y de la comunidad, pero también las cosas espirituales, es decir cumple con el ideal de príncipe que conoce a su pueblo, y muestra ser  todo clemente, todo fe, todo integridad, todo religión.
5.       En la carta a los Romanos san pablo dice: Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo” (Ro. 13:3), esto significa que la labor apostólica se enfoca en entender que:
a)      Los gobiernos no han sido establecidos por Dios y están sólo para velar por la propiedad privada de los ciudadanos.
b)      Los gobiernos han sido establecidos únicamente por Dios para promover el bien y proteger al pueblo.
c)       La obediencia a los gobernantes debe tener límites, como lo demuestra San Pablo, al escapar del rey Aretas, descolgándose en un canasto por un muro.

d)      El rechazo de Pablo a obedecer a tales gobiernos es incompatible con la creencia de que las autoridades superiores han sido establecidas por Dios.

lunes, 14 de noviembre de 2016




La sociedad transforma la educación, ya que es la sociedad la que sabe que necesita, ahora bien la dificultad es que la sociedad cree que el saber es los conocimientos teórico, y resulta que el saber son las prácticas, las creencias, los mitos,  los valores, producir, qué hacemos aquí, cómo nos relacionamos con los demás, en fin todo, aunque de generación en generación, no nos pasamos todo el conocimiento, ya que no todas las experiencias, vale la pena enseñarlas.
Las grandes transformaciones sociales se dan cuando se plantea el interrogante qué sabemos y qué queremos enseñar. El currículo contienen no solo contenidos académicos, hecho de partes, que limitan el conocimiento, sino que es un construir de conocimientos, que la sociedad es consciente que se necesitan, la sociedad debe autodefinir sus necesidades educativas, ahora, el problema es que los educadores saben de pedagogía, pero no saben de educación, y los problemas educativos, deben organizarse desde la educación, la didáctica, son los métodos que facilitan conseguir el conocimiento, es transformar los saberes, para apropiarlos de forma masiva.
Las experiencias educativas deben poderse masificar, cotizar y distribuir, de lo contrario son inútiles.
El escalafón, es una limitante a la educación ya que los maestros pasamos a convertirnos  en educadores, nos limitaron a ser unos simples transmisores de contenido, que dictamos clase, un maestro genera condiciones de aprendizaje, un educador cumple con funciones administrativas, un maestro es creador de aprendizaje, para aprender es necesario la motivación y el método, y eso lo tiene un maestro, y de esta forma él toma los contenidos, los cuales están en la red y los lleva de forma interesante al alumno, los transforma para convertirlos en algo que despierte interés y motive el aprendizaje.
Ahora bien nuestro sistema educativo se basa en la sospecha, vigilamos, al alumno, en los descansos, en los salones, en los exámenes, les hacemos confiar en la memoria, los atemorizamos y en últimas los llevamos a la trampa, porque nos da miedo a los maestros usar pruebas de libro abierto, de buscar resolver problemas, de usar los recursos en nuestro entorno, para solucionar las pruebas y para apropiar conocimiento, luego de que nuestros alumnos pasan por un sistema educativo basado en la sospecha, los alumnos se convierten en lo que la sociedad crítica: gente que busca la trampa para lograr las cosas, peor aún el maestro también es víctima de la sospecha, es vigilado, se le limita, se le llena de papeleos para supervisarlo, y así limitarlo en su creatividad.
Los maestros debemos poder garantizar, el clima en el aula, el aula debe ser un espacio de tranquilidad que permita realizar preguntas con confianza, de las cuales se pueda aprender, se deben generar espacios donde se eleven los niveles de lectura y escritura, es decir que se amplié el código lingüístico, recordando lo que dice Wilheim, los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo.     
La educación debe ser capaz de usar la cultura de los medios en el aprendizaje.
Ahora el problema de la formación de maestros en Colombia, es que se invierte más en infraestructura, y muy poco en investigación, de ahí que los maestros, salimos sin saber generar transacciones positivas, de aprendizaje, no resolvemos problemas, ni enseñamos a resolverlos, porque no nos enfocaron a saber detectar problemas y buscar solucionarlos.  No nos enseñan a generar contextos ni ambientes de aprendizajes, ya que enseñamos en Colombia, con paisajes de África, con muñecos de Estados Unidos, con teorías de aprendizaje hechas para otros, nuestros salones no se decoran para el aprendizaje, no se contextualizan para la asignatura que se enseña, simplemente se decora, sin tener presente que la decoración aporte al aprendizaje de los niños,  nuestros salones no son aptos para generar transacciones,  son carentes de personalidad, los salones son simples o sobrecargados, los colegios son cuadrados, en ocasiones con arquitectura de panóptico, otros son cerrados, y carentes de espacio, en general nuestros colegios carecen de estética.
Parte de nuestro currículo oculto es que las asignaturas importantes las ponemos en las primeras horas, y las asignaturas de arte, literatura, filosofía, religión, gimnasia se dejan para las ultimas horas, y suelen ser las asignaturas en las que se pierden más clases.
Otra carencia de los colegios es la falta de Good Will, muchos colegios no tienen historia, solo saben castigar pero no estimular las emociones, además hemos alejado a los estudiantes de los barrios, pero en la nueva cultura, los colegios se sacaron de los barrios, y los jóvenes están solos sin el regulamiento de los adultos y quedan expuestos a adultos que los agredan pero además están expuestos a una inmensa soledad.
El currículo se compone de espacio físico, del concepto de tiempo, del entorno y tradición de la institución, de recursos, de motivación, de contenidos, de secuencias, de sistema de premios y castigos, de recompensa social, de convivencia.
La disciplina no la vemos como una forma de ganar libertad sino con control, limitación, inducimos aprendizajes y conductas.

No generamos unidad espiritual y por eso no hay unidad política.